La repostería en Hierro Fundido

La repostería en Hierro Fundido

¿Conoces la diferencia entre pastelería y repostería?


Lo más habitual es que no sepas dar con la clave, y es que estos términos se podrían definir como sinónimos. Quizás lo mejor que podemos hacer para llegar a una conclusión es remontarnos a las referencias más antiguas de estos términos. 


Y es que "repostería", antes, se refería a una pequeña despensa, cuidada por el repostero, quien se dice que por aburrimiento en el proceso de salvaguardar los ingredientes, acostumbraba a preparar galletas, pastas y dulces. Y de aquí, de esas primeras piezas dulces, nació la figura del “artesano del dulce”, y con ello, la repostería se desarrolló con mayor variedad de productos.


La pastelería, en cambio, nacía ya desde dentro de las cocinas, por la necesidad de crear un plato dulce con el que rematar un delicioso menú. Este cometido recaía en cocineros y cocineras que, poco a poco, comenzaron a hacerse expertos, creando la profesión de "pasteleros y pasteleras".


Y en nuestra casa, repostería


Dicho esto, a nosotros nos ha gustado la idea de separar la repostería como una cocina más casera de dulces, y en cambio la pastelería es algo más indicado para el ámbito profesional. Y, salvando las diferencias, que no son muchas, lo que está claro que es una de las ramas de la cocina más elaboradas, con más técnicas complejas y exactitud de los ingredientes.


Sea como sea, nuestra intención siempre será facilitar y ayudar en la cocina, haciendo de cualquier receta algo más ameno gracias al hierro fundido. Y es que nuestros utensilios tienen mucho que decir en el ámbito de la repostería (y pastelería, por supuesto).


Las cualidades del hierro fundido en la repostería


Los utensilios de hierro fundido, entre otras cosas, destacan por su versatilidad y capacidad de hornear sin ningún problema. Gracias a su gran capacidad de calentarse de una manera uniforme y superficie esmaltada  antiadherente que impide que nuestros dulces se peguen en exceso, se convierten en un aliado esencial. Cabe destacar que, los tiempos de cocción y horneado en hierro fundido se ven reducidos, y también puede jugarnos una mala pasada si no estamos atentos al horno. Pero generalmente, agilizará nuestras recetas.


Y por si no fuera suficiente, como cualquier que se haya interesado por la repostería sabrá, se mancha mucho. Y es que es habitual encontrarnos con muchos recipientes sucios y utensilios utilizados para una sola receta. Aquí también, la resistencia del hierro fundido nos permite lavar el recipiente principal sin demasiada dificultad, incluso utilizando el lavavajillas sin problema.

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