Con la llegada del otoño, llegan también las ganas de disfrutar de un buen guiso.

Hoy en nuestro blog te traemos unas deliciosas patatas guisadas con costillas adobadas.

Una receta tradicional, económica y sencilla pero con un resultado delicioso.

Gracias a la cocción a fuego lento en olla de hierro fundido, las patatas y la carne quedan muy tiernas y absorben todo el jugo de las verduras y del caldo.

Ingredientes para la recera: Patatas guisadas con costillas en cocotte Pearl
Ingredientes Cantidad
Costillar de cerdo adobado ½ kg.
Cebolla ½
Puerro 1
Pimiento rojo ½
Pimiento verde ½
Patatas 1 kg.
Pimentón de La Vera 1 cucharada pequeña
Caldo de pollo
Sal
Aceite de Oliva Virgen Extra

Preparación de Patatas guisadas con costillas

  1. Pon un poco de aceite en nuestra cocotte Pearl a fuego medio para que se empiece a calentar mientras cortamos el costillar.
  2. Sella las costillas y reserva.
  3. En el mismo aceite (si hace falta, echa un poco más) comienza a hacer un sofrito. Empieza picando bien la cebolla y el puerro y ponlos a sofreír.
  4. Después corta en juliana los pimientos y, cuando la cebolla y el puerro estén en su punto, añádelos al sofrito. Cocina a fuego lento y con la tapa puesta para que las verduras no pierdan agua.
  5. Mientras se hace el sofrito, pela las patatas, cháscalas y resérvalas.
  6. Cuando tengas las verduras en su punto, añade el pimentón de La Vera y remueve bien para que se integre en el sofrito.
  7. A continuación, mete las patatas y remueve para que se impregnen bien del sofrito.
  8. Añade las costillas que habías reservado y caldo de pollo hasta cubrir todo.
  9. Deja cocer a fuego lento con la tapa de tu cocotte Pearl semiabierta.
  10. Cuando las patatas estén tiernas, tritura alguna un poco para espesar el caldo, rectifica el punto de sal y a servir.

Trucos y consejos

  • Si prefieres hacer tú el adobo para la carne: el día anterior, mezcla una cantidad generosa de pimentón de La Vera, con hierbas provenzales, tomillo, una pizca de sal y un poco de aceite de oliva virgen extra. Extiende y empapa bien las costillas, luego envuélvelas con papel film transparente y mételas en la nevera hasta que las vayas a usar. Cuanto más tiempo estén en adobo, mejor.
  • También puedes hacerlo con costillas de ternera sin adobar.
  • Si tienes tiempo, haz este delicioso guiso de un día para otro y potenciarás más los sabores.
  • Recuerda utilizar utensilios de madera o silicona.