Llega la Semana Santa y, a los días de fiesta, se suma la tradición. Por eso, hoy en nuestro blog compartimos uno de los platos más habituales de estas fechas que, sin duda, quedará delicioso en tu cocotte Diamod.

¿Preparado para cocinar un guiso de garbanzos con bacalao?

Para esta elaboración vas a necesitar:

ELABORACIÓN DE LOS GARBANZOS CON BACALAO

  1. Poner a remojo en agua caliente los garbanzos el día anterior.
  2. Freímos la rebanada de pan. Este pan frito lo usaremos para elaborar un majado en el mortero junto con las avellanas tostadas. Es necesario que los dos elementos estén bien triturados por lo que aconsejamos dejar enfriar un poco el pan antes de hacerlo y quitarle el exceso de grasa con papel absorbente.
  3. Pelamos los ajos y la cebolla y procedemos a picarlos para hacer un sofrito que reservaremos.
  4. Mientras, empezamos a calentar nuestra cocotte Diamond con un poco aceite de oliva virgen extra. Cuando esté a punto añadimos el bacalao fresco cortado en trozos y el vino blanco. Tendremos que cocinar estos elementos hasta que el pescado esté tierno.
  5. A continuación, incorporamos los garbanzos, el sofrito de la cebolla y el ajo y el majado del pan y avellanas.
  6. Añadimos el perejil y unas hebras de azafrán y dejaremos cocinar a fuego medio y con la tapa puesta hasta que los garbanzos estén tiernos.
  7. Cuando el guiso esté a punto, lo probaremos y corregiremos el punto de sal, si es necesario.

Y, así, ya tenemos un delicioso y tradicional plato de Semana Santa que, como es costumbre, se sirve bien caliente por lo que la preparación en nuestra cocotte Diamod es ideal porque mantiene a la perfección la temperatura de los alimentos.

 

CONSEJO: Si optamos por bacalao en salazón en lugar de fresco, deberemos desalarlo muy bien antes de empezar a cocinarlo.

Para desalar el bacalao primero deberemos quitarles la capa de sal que suele tener lavando cada uno de los trozos bajo un chorro de agua fría. Dispondremos los trozos de bacalao con la piel hacia arriba en un recipiente hermético, cubriremos de agua y mantendremos en la nevera.

Dependiendo del tamaño de los trozos de bacalao, éstos tardarán más o menos en desalarse. Estimamos que un trozo de tamaño medio tardará unos dos días, en los que deberemos cambiar el agua cada 6 u 8 horas.