Más allá de las efímeras modas que llegan y se van, lo que de verdad valoramos en la cocina son esos objetos que usamos día a día y nos acompañan toda la vida. Así lo aseguran desde la web Directo al Paladar que nos dedica un extenso reportaje hablando sobre esa cocina de antes en la que elementos como el mortero de piedra que ya tenía nuestra madre, esa tabla que todo lo aguanta o esa cocotte de hierro fundido, eran protagonistas en buena parte de tus cocinados y siempre estaban como el primer día.

Compartimos con vosotros sus interesantes valoraciones sobre nuestra marca de menaje en hierro fundido y las exquisitas recetas que puedes empezar a elaborar inmediatamente:

«Hoy, más que nunca, valoramos las cosas de calidad, bien hechas, robustas y durables. Buscamos materiales en los que podamos confiar y que no pongan en riesgo nuestra salud. También sabemos que el planeta no se puede permitir más el ‘usar y tirar’ de productos endebles. Y nuestras decisiones de compra pueden ayudar a esa economía sostenible, apoyando el empleo local, por lo que el ‘made in Spain’ se ha convertido en algo más que un sello de origen.

Damos la bienvenida a la marca cántabra HearthStone Cookware, que se introduce en el mundo de los utensilios de cocina con una cuidada selección de artículos de hierro fundido. Pero ¿por qué ese material?

Hierro fundido: un material imbatible en la cocina

Las piezas de hierro fundido son robustas y duraderas. Una vez que cogen temperatura, el calor se distribuye por toda su superficie y lo retienen. Esto permite bajar el fuego y que los alimentos se hagan lentamente y de forma uniforme. Asimismo, dan un resultado excelente en frituras y salteados, precisamente porque la temperatura no oscila tanto. Admiten todo tipo de fuentes de calor (fuego directo, vitrocerámica, inducción) y pueden pasar del fuego al horno sin problema.

El teflón y la cerámica son frágiles y muy susceptibles a ralladuras. Además, una vez deteriorada la capa antiadherente, plantean dudas razonables acerca de su toxicidad, aunque las autoridades sanitarias no los han clasificado como materiales peligrosos.

Por su parte, el acero inoxidable y el hierro fundido, pese a que no son antiadherentes de por sí, son los más seguros. De los dos, el hierro fundido es más eficiente, por su retención del calor y su capacidad de distribuirlo de forma uniforme por toda la superficie. Pero su gran virtud es ese inconfundible sabor tradicional que consigue imprimir a los alimentos.

Fabricación española, experiencia, innovación y diseño

Con más de 60 años de experiencia en el sector del calor y con fundición propia, el grupo Hergóm ha lanzado hace poco más de un año HearthStone Cookware, una marca que aúna cocottes, sartenes y cazos. Todas las piezas se producen en su fábrica de Cantabria, añaden una capa de esmaltado que reduce el mantenimiento al mínimo y presentan un diseño que actualiza los clásicos productos de hierro fundido a una estética del siglo XXI.

La serie Diamond apuesta por facetas geométricas inspiradas en los dibujos decorativos de los azulejos de cerámica españoles y acabado en esmalte vitrificado. Por su parte, la serie Pearl se caracteriza por sus elegantes líneas curvas y un interior de esmalte negro satinado. Las asas, anchas y robustas, sirven de apoyo para la tapa. Pero lo más destacado es el sistema patentado Helix Dripless Lid, que permite, con un ligero giro de su tapa, que se libere el vapor sin que caiga sobre la encimera. Ambas se presentan en negro, blanco o turquesa.

Con todo, lo importante es qué tal funcionan con las manos en la masa, así que os dejamos con cuatro recetas para sacarles partido desde el minuto cero.

Guiso marinero - Beatriz Torija

RECETA DE GUISO DE PULPO EN COCOTTE

FRITURA DE CALAMARES A LA ROMANA CASEROS

SALTEADO DE SECRETO DE CERDO CON VERDURAS

PERAS AL VINO

Cómo cuidar tu cocotte o sartén de hierro fundido

Las cocottes, sartenes y cazos HearthStone Cookware son muy resistentes y tienen una gran durabilidad. No en vano, tienen garantía de por vida. No requieren nada especial para su cuidado, ni productos específicos ni un tratamiento determinado ni hay que curarlos antes de usar ni aceitarlos tras su uso (gracias a que están esmaltados)… Tan solo necesitan un poco de mimo.

Por ejemplo, una vez que los hemos usado y aún están calientes, evitaremos el choque térmico con agua fría. Para los restos difíciles, es preferible dejarlos en remojo con agua caliente antes que usar estropajos de metal o productos muy abrasivos. ¡Y se pueden meter en el lavavajillas!

Emplea cucharas o espátulas de madera o silicona. No cortes alimentos con un cuchillo dentro de la sartén o cocotte y, por muy tentador que resulte pasar una crema dentro del cazo, es mejor llevar la comida al vaso de la batidora. Guarda las piezas con su tapa puesta, hacia arriba y no encajes unas dentro de otras.

Su esmalte interior permanecerá como el primero día y tú, tendrás cocottes y sartenes durante muchos años.«